El arte de vivir más allá del cáncer

Hay palabras que pueden despertar muchas emociones y dejar un montón de preguntas. Cáncer es una de ellas. Al escuchar esta palabra, podemos pensar en hospitales, tratamientos, cambios físicos o historias que hemos escuchado. Y sí, todo eso puede hacer parte de la experiencia, pero una persona no se convierte únicamente en su diagnóstico. Sigue teniendo gustos, sueños, relaciones, proyectos y cosas que le hacen sentir que es ella misma.

En octubre se conmemora el Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer de Mama, una fecha que nos invita a sensibilizarnos sobre esta enfermedad, la importancia de la detección temprana y el cuidado de nuestra salud. Sin embargo, también es importante reconocer y visibilizar otros tipos de cáncer, así como las experiencias de quienes los viven. Aunque cada enfermedad tiene sus particularidades, todas merecen atención, información y una mirada más humana. Hablar de cáncer implica ir más allá de un solo diagnóstico y reconocer las historias de vida de quienes atraviesan esta experiencia.
Una de esas historias es la de María Virginia Herrera García, a quien muchas personas conocen como Yiya. Es una artista plástica de Popayán, fue directora de la Casa Museo Negret y actualmente trabaja en la Secretaría de Cultura y Turismo. En 2022 recibió un diagnóstico de carcinoma seroso de alto grado en etapa II. Desde entonces, ha atravesado distintos procedimientos médicos y tratamientos, entre ellos seis ciclos de quimioterapia, que no produjeron la respuesta esperada.

Contar su historia no significa reducirla a lo que ha vivido con el cáncer.
Yiya también es una mujer que pinta, crea y mantiene una relación importante con el arte. Sus pinturas de gran formato son una muestra de cómo una pasión puede seguir teniendo un lugar en la vida, incluso cuando las circunstancias cambian. Crear no hace desaparecer las dificultades ni reemplaza los tratamientos, pero puede ofrecer un espacio para expresar lo que sentimos y mantenernos conectadas con aquello que nos importa.
Yiya también comparte parte de su experiencia en redes sociales. Al hacerlo, nos permite conocer aspectos de la vida con cáncer que no siempre aparecen en las campañas: los cambios físicos, las hospitalizaciones, las emociones difíciles y la incertidumbre que puede acompañar los tratamientos. Sus publicaciones abren conversaciones que a veces evitamos por miedo a no saber qué decir o cómo reaccionar. También nos recuerdan que detrás de una foto, un video o una historia hay una persona viviendo una experiencia que no podemos conocer por completo desde una pantalla.
Porque nadie tiene que ser fuerte todo el tiempo. Hay días en los que podemos sentir esperanza y otros en los que aparecen el miedo, la tristeza, la rabia o el cansancio. Todo eso puede coexistir.
En el caso de Yiya, el apoyo de su familia y sus amistades, el arte, el cuidado de su alimentación y la decisión de vivir un día a la vez son recursos que pueden contribuir a su bienestar mientras atraviesa este proceso. No eliminan las dificultades ni sustituyen los tratamientos médicos, pero pueden ayudarla a mantener el vínculo con aquello que es importante para ella. Cada persona encuentra sus propios recursos de afrontamiento y necesita que sus emociones sean escuchadas sin recibir juicios ni frases que minimicen lo que está viviendo.

¿Y qué podemos hacer frente al cáncer? Podemos empezar por informarnos, cuidar nuestro bienestar y construir hábitos de vida saludable que nos ayuden a sentirnos bien física y emocionalmente. Alimentarnos de manera variada, mantenernos en movimiento, descansar lo suficiente y dedicar tiempo a las actividades que disfrutamos también son formas de cuidarnos. Además, conocer nuestro cuerpo, prestar atención a cambios persistentes y consultar a profesionales de la salud cuando algo nos preocupe son acciones importantes. Aunque estas prácticas contribuyen al bienestar, es fundamental recordar que no todos los tipos de cáncer se pueden prevenir y que nadie tiene la culpa de desarrollar esta enfermedad.

Quizá no siempre sepamos qué decirle a alguien que está viviendo esta situación. No necesitamos tener las palabras perfectas. A veces, escuchar sin juzgar, preguntar qué necesita la persona, respetar sus silencios o seguir compartiendo con ella las cosas que disfruta puede ser una forma valiosa de estar presentes.
La historia de Yiya nos invita a mirar más allá del diagnóstico y a recordar que una persona puede estar atravesando un momento difícil y seguir siendo mucho más que eso. También nos recuerda que visibilizar el cáncer implica hablar de prevención, pero, sobre todo, reconocer las historias, las emociones y las necesidades de quienes lo viven. Porque cuidar también significa informarnos, tratar a los demás con empatía y acompañar sin exigirles que estén bien todo el tiempo.
-Yiya
Si quieres conocer más sobre el cáncer, sus factores de riesgo y las formas de prevención, puedes consultar la información de la Organización Mundial de la Salud (OMS), disponible en: https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/cancer
Recuerda que no tienes que esperar a sentirte mal para cuidar tu salud, y que pedir ayuda también es una forma de cuidarte.




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